En la vida cotidiana de cualquier familia hay escenas pequeñas que parecen insignificantes, pero que despiertan una enorme curiosidad. Una de ellas ocurre cuando un niño, con total naturalidad, se hurgan la nariz… y luego, sin ningún tipo de vergüenza, se lleva el dedo a la boca.
Muchos padres reaccionan con sorpresa, otros con risa nerviosa, y algunos con una … Read More
